Cristina, lectora reincidente.
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Reblogged from soyunbicho  82 notas

Ardo en el infierno
hay parte de mí que no encaja en ningún lugar
mientras otra gente encuentra cosas
que hacer
con su tiempo
sitios adonde ir
unos con otros
cosas que decirse
unos a otros.

Yo
ardo en el infierno
en algún lugar al norte de México.
Aquí no crecen flores.

No soy como
los demás.
Los demás son como
los demás.

Todos son iguales:
toman parte
se agrupan
se arraciman
se les ve
risueños y satisfechos
y yo
ardo en el infierno.

Mi corazón tiene un millar de años.

No soy como
los demás.

Moriría en sus merenderos
ahogado por sus banderas
aporreado por sus canciones
aborrecido por sus soldados
corneado por su sentido del humor
asesinado por su inquietud.

No soy como
los demás.
Ardo
en el infierno.

El infierno que
yo mismo soy.

By Charles Bukowski - Desplazado +
(via miss-catastrofes-naturales)

Reblogged from nosomosdelmundo  1 893 notas

Se creen sabios porque han juntado un montón de libros y se los han comido. Me da risa, porque en realidad son buenos muchachos y viven convencidos de que lo que estudian y lo que hacen son cosas muy difíciles y profundas. En el circo es igual, y entre nosotros es igual. La gente se figura que algunas cosas son el colmo de la dificultad, y por eso aplauden a los trapecistas, o a mí. Yo no sé qué se imaginan, que uno se está haciendo pedazos para tocar bien, o que el trapecista se rompe los tendones cada vez que da un salto. En realidad las cosas verdaderamente difíciles son otras tan distintas, todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento. Mirar, por ejemplo, o comprender a un perro o a un gato. Esas son las dificultades, las grandes dificultades. By Julio Cortázar, El Perseguidor (via denisesoyletras)

Reblogged from ruina-azul  69 notas

¿Se comen las hormigas a sus hermanas muertas?
¿Les llevará la evolución a inventar armas?
¿Usarán la poesía para narrar hazañas épicas?
O seguirán en fila como nosotros,
acatando su lugar
aparentemente delante,
aparentemente detrás,
en un afán de búsqueda del mismo alimento.
Mover una migaja como un sofá
y mudarse una y otra vez
por miedo al exterminio.
Ser hormiga hoy.
Levantarse,
romper el trayecto,
encontrar el pie que pisa
y morderlo tantas veces
que el dolor lo paralice.
O quedarse.
Seguir la línea,
habitar el agujero. By Silvia Nieva / La fabrica de hielo / Poema (via extremosdelacordura)